Las personas transfronterizas rara vez se encuentran todas juntas en el mismo lugar. La diáspora dispersa, los territorios fragmentan, y los espacios de encuentro que existen no están pensados para quienes habitamos identidades que cruzan culturas, idiomas, tradiciones y formas de entender el mundo. A eso se suma otra ausencia: la de espacios donde la dimensión espiritual de esas identidades — el islam vivido desde la diáspora, las espiritualidades híbridas, la búsqueda de sentido entre herencias — pueda nombrarse sin tener que justificarse.
Los Encuentros Transfronterizos son convivencias comunitarias de varios días en el Hogar Transfronterizo de Sierra Nevada – cedido por el Centro Persona y Justicia, organización hermana. Cada encuentro combina actividades de conocimiento mutuo, talleres de identidad y derechos, prácticas agroecológicas y momentos de espiritualidad transcultural — en diálogo con el Centro Persona y Justicia, comunidad interreligiosa con tradición budista, cristiana, musulmana y de espiritualidades diversas que gestiona el espacio y acompaña estos procesos. La convivencia es el método: compartir espacio, comida, tiempo, conversación y silencio es la forma en que la comunidad transfronteriza se reconoce y se fortalece.
Cada encuentro produce vínculos que persisten más allá del espacio físico: las personas participantes salen integradas en la red comunitaria de Transfronteriza. Los encuentros son el mecanismo de crecimiento orgánico de la asociación y el laboratorio donde se testean las metodologías de cuidado colectivo para un futuro transfronterizo que reinvente la convivencia democrática.